From: Morning
¿Se podría considerar el hacer reír una subclase de hacer el amor? Quizás no es tan personal, no tan íntimo, no tan comprometedor pero es igual de intenso, igual de positivo, igual de dulce..
Esta comparación sólo es aplicable cuando es sincero y muy oportuno, concretamente en aquellos casos en los que no te lo esperas. Pongamos algo así como despertarte levemente, cegarte aún dormida, acostumbrarte a la luz y leer. Leer algo ingenioso que en ese momento te parece lo más ingeniosamente divertido que te han dicho nunca. Y aún casi dormida, con los ojos cerrados, reírte immensamente a carcajadas que no puedes evitar. Notar que la risa nace en el estómago y el pecho se inunda de ves a saber qué. Una risa inesperada, profunda, que te hace sentir viva, real.
Aristóteles se empeña en contradecirme, pero he podido comprobar que la felicidad sí que se encuentra en las pequeñas cosas, pedacitos de vida que nos hagan sonreir al recordarlos. Al final es lo que cuenta, ¿no?
R! Todo depende de quién, todo depende de cómo.


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