Yo tenía, tengo, un sueño. Un sueño que no cesa de aparecer cada noche al irme a dormir. Era un sueño precioso, vivo, de colores intensos, feliz y radiante de luz. Cada dia fatigoso que pudiera tener se veía recompensado al llegar la noche solo por volverlo a soñar. Cualquier rasgo de sentimiento negativo desaparecía para el amanecer.
Pero un día, muy poco a poco, en el sueño empezó a taparse el cielo y cada vez se veían más relámpagos en el horizonte. Estaba convencida de que sería algo temporal. Cada noche al meterme en la cama sabía con certeza que se acabaría pero me equivocaba. Y de repente cuando no creía que fuera a ir a más, aparecieron fantasmas de entre la cortina de agua. Me perseguían y yo no podía hacer nada más que correr.
Nunca había creído en ellos, pensaba que la gente mentía, alucinaba, se lo inventava o simplemente no sabían vivir. Pero no, en mi sueño existen y son muy reales. Tanto que asusta. Me intento convencer de que está en mi mente, que no es verdad y logro que desaparezcan… Pero cuando menos me lo espero vuelven a aparecer. Y no deja de llover.
Tengo miedo, terror, de contárselo a alguien y no sé por qué. Por otro lado mi mente ansía hacerlo para, porfin, poder descansar por las noches.
R! Espero el día de poder volver a soñar con una sonrisa permanente
Leave a light on


No hay comentarios:
Publicar un comentario