From: Sobre la brisa del mar
Hola,
quería mandarte un mensaje hoy, que sé que las últimas horas han sido frenéticas. Ahora debes estar rondando el puerto de Barcelona, almenos en cuerpo, porque la cabeza sin duda se encontrará en otra parte. Cuando leas esto probablemente ya será de noche y hayas recibido la última descarga de pálpitos desenfrenados. Y quiero decirte algo al respecto: Cálmate, asimílalo despacio y no tengas miedo.
quería mandarte un mensaje hoy, que sé que las últimas horas han sido frenéticas. Ahora debes estar rondando el puerto de Barcelona, almenos en cuerpo, porque la cabeza sin duda se encontrará en otra parte. Cuando leas esto probablemente ya será de noche y hayas recibido la última descarga de pálpitos desenfrenados. Y quiero decirte algo al respecto: Cálmate, asimílalo despacio y no tengas miedo.
Si algo he aprendido de la vida en este tiempo es que cuando llevas mucho tiempo en la misma etapa te olvidas de que existen los cambios y cuando éstos llegan, y tu vida da un giro, es increible el nuevo rumbo que puede llegar a tomar. Cuando los cambios vienen envueltos en papel de regalo hay que abrazarlos, cuando no, hay que aceptarlos.
Estás a punto de descubrirlo y te garantizo que son del primer tipo, acércate. En alguna parte de tu ser no existe confusión, sé que lo sabes. Y es normal, a su lado el mundo desaparece junto a sus habitantes y sus reglas. No existe nada más, y lo que de verdad importa es como se sonrojan tus mejillas. Es tu verdad y tu realidad, ¿lo demás? Qué más da. Es que ¿Qué te crees, que no conozco esa mirada? ¿que no sé lo bonita que es su sonrisa y lo que te provoca? ¿que no sé qué son sus manos calentándose en tu espalda, recorriendo tu dorso y tu vientre con mimo? ¿que no sé lo que es mirar al frente por temor a mirarla y perder el control sobre ti? Créeme cuando te digo que justo esto es la pieza que le falta a tu puzle. Y por eso tantas cosas. No estás completa porque hasta ahora no habías descubierto cómo estarlo, aunque ha estado siempre dentro de ti. Sí que sabías que algo fallaba pero no sabías qué. Y de todo esto ahora te das cuenta.
Tu embudo no tiene capacidad para tantas palabras y emociones, tranquila, sigue leyendo con calma: Si te soy sincera esta carta es inútil, tus sentimientos ya hablan y caminan solos. En realidad lo que quería era advertirte, decirte que no te imaginas lo que te espera. Vas a aprender, a vivir y a sentir mucho; y aunque ya te creas una mujer aún te falta mucho para serlo y eso solo lo verás cada vez que una lección te empuje a subir hacia arriba y así crecer. Empápate de vida porque lo que te espera es muy bonito.
Han pasado ya dos años y te siento como el primer día, con muchos valores añadidos, y eso hace que a estas alturas sea incluso todavía más bonito. Cada parte del cuento tiene su encanto, enamórate de todas, yo estoy en ello.
Un último consejo: No intentes aprender a besar, en el momento adecuado solo déjate llevar.
Un beso y un abrazo,
R!


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